Había que decirlo y se dijo.

 

Las personas quieren ganar dinero extra, pero cuando se les pregunta que estarían dispuestos a hacer o dar para lograrlo se quedan perplejos, en ese instante se percatan que están desorientados y no saben que pasos realizar para lograr aumentar sus ingresos.

Es por ello, que al aparecer cualquier flautista de Hamelín muchos le seguirán, creyendo que este tiene la brújula que les guiará.

No quieren riesgos, y que mejor que escuchar al gurú de turno y seguir sus recomendaciones al pie de la letra para no fallar.

 

Y por no dar un paso en falso acabarán haciendo una maratón de traspiés.

 

 

¿Eres de esos?, entonces sigue buscando hasta darte cuenta que para ganar lo primero que debes hacer es arriesgar.

Temida palabra esa: riesgo.

Supone salir de un área de confort y peor aún, lleva al segundo paso que es aceptar que perderás.

Descontarlo por adelantado es lo mejor.

 

Perder no implica un final, a menos que hayas puesto toda tu vida en ello, por eso se recomienda no arriesgar lo que no estemos dispuesto a perder y que además no ponga en peligro vuestra subsistencia.

En inversiones o negocios son riesgos calculados.

 

 

Y es que hasta cuando nos casamos asumimos un riesgo, vamos lleno de ilusiones y dispuestos a compartir nuestra mejor versión, pero hasta en ello hay que estar dispuesto a perder.

Si no arriesgas nada, pones en riesgo todo. No hay manera de avanzar sin este paso.

 

Entonces, primero debes arriesgar, sabiendo que podrías perder, y da por hecho que perderás. Asumirlo te da ventaja porque sin saber perder no darás el siguiente paso y todo quedaría hasta aquí. 

Si te das por vencido lo calificarás de fracaso. Y solo se fracasa cuando dejas de intentarlo.

 

 

Si continuas llegarás al tercer y fundamental paso: aprender.

Si lo has hecho bien evaluarás tus resultados, que no son más que eso, ni buenos ni malos, solo resultados.

El ejemplo del matrimonio se resume en momentos, emociones, recuerdos, sentimientos y lecciones. 

Puede durar poco o para toda la vida, ya eso se verá, pero ya lo llevabas asumido o asumida, es el riesgo a tomar.

 

A partir de entonces tendrás una maestra, una guía, dura e implacable pero que es la que mejor enseña: la experiencia.

El perder no implica solo dinero, también supone cambios de hábitos y creencias, de ceder o dar, de empezar o culminar, de cambiar la manera de hacer las cosas.

Solo recorriendo estos pasos se llega a ganar. No hay más.

Ah! y no quiero  decir que todos debamos pasar por un divorcio para aprender. Si se aprende dentro del proceso se llega al «para toda la vida».

 

En resumen:

ARRIESGAR- PERDER- APRENDER/EXPERIENCIA- GANAR

«Los ganadores no tienen miedo de perder.

Los perdedores sí que tienen.

Fracasar forma parte del proceso del éxito.

La gente que evita fracasar evita consecuentemente tener éxito.»

-Robert Kiyosaki

 

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